La Botitas Negras.
Pensé en escribir esto como una investigación periodística o algo así medio formal. pero creo que no es mi estilo y que bueno, en realidad, le daría una frialdad generada por un discurso de otredad, que la tecnocracia y por que no decirlo,el estractivismo informativo provocan. todo eso me da asco.
Desde pequeña, viviendo en Calama estuve escuchando el nombre de La Botitas Negras. el trabajo y corazón de mi abuelo paterno me hizo conocer a mujeres que fueron prostitutas; su novia de aquella época que desde pequeña ha sido mi tía y tambien personas con las que trabajó cuando tuvo una cantina en el centro de la ciudad. por mi lado materno, la cotidianidad de un pueblo costero zona de sacrificio, siempre me estuvo mostrando amigas de la familia, que ejercían y que aún las puedes ver si de noche te paseas por las calles de Tocopilla. con esto, quiero decir lo familiarizada que estaba con el trabajo sexual y aunque, escuchaba sobre eso, la leyenda de La Botitas Negras me caló profundamente.
La Botitas Negras, concede deseos y milagros, tiene una gruta grande llena de cachibaches, cartas, fotos familiares, velas, mandas, promesas, petitorios, joyas, diplomas universitarios, placas doradas y plateadas, en un espacio central del cementerio general en Calama, donde descansa su cuerpo descuartizado. siempre lleno de flores coloridas, una mezcla de flores de plástico y naturales, con una foto de su cara en blanco y negro sacada antes de 1969, todo bien cuidado y limpio.
La ultima vez que fuí a su santuario, me arrodillé frente al barroquismo de sus pertenencias, agachando mi cabeza y por un largo silencio le imploré gratitud, abundancia y protección. ya han pasado 3 años desde ese día y puedo confirmar que nunca me ha abandonado. para cuando pueda entrar a los cementerios le iré a dejar algún regalito.
Irene del Carmen Iturra Saez, era el nombre asignado legal de La Botitas Negras, nacida en 1942 en concepción, voló rapidamente a Calama, donde ejerció su oficio de Prostituta. por lo leído y escuchado por ahí se sabía que era una de tarifa alta, por su belleza y que solo los mineros supervisores e ingenieros de chuquicamata podía acceder a ella, allí en el burdel lujoso de Doña Maria Centenario. Los periodicos burgueses de la época, contradicen versiones y junto con el poder judicial, se entrampan en mentiras, complicidades y encubrimiento. hasta hoy no se sabe realmente quienes fueron los asesinos ( esto no suena diferente a los casos en pleno siglo veintiuno). pero lo cierto es que fué encontrada en una carretera desde Chuquicamata a Tocopilla, a las faldas de la cuesta Montecristo, sin vida y descuartizada, solo una de sus prendas portaba y eran sus botitas negras. esto pasó el 8 de agosto de milnuevesesetantaynueve a sus 27 años.
La Botitas Negras fué secuestrada, torturada, violada, mutilada y asesinada, no solo en manos de sus asesinos, si no que tambien por toda esta realidad sistemática y violenta del heteropatriarcalcapitalista .
Estuve buscando en la internet, todo lo que sale sobre ella y en algun blog, encontré un estracto de una de las miles de cartas que le han llegado desde su asesinato:
"Botita Negra, tu que eres la solución de mi vida, la razon que me mantiene en pie para poder estar viva. Por Favor Madre Mia De mi Corazon, Te pido que me ayudes a cumplir Unos de mis deseos más queridos Y deceados en mi vida..."
Su gruta en el cementerio se ha incendiado varias veces, creo que en 2004 fué la última vez, por lo que la han cambiado de lugar tres veces en el cementerio de Calama. la gente se pregunta si ha sido incendiada por gente, o por las velas y sus cachibaches inflamables, o si esque ella misma se ha llevado todos sus regalos a la muerte para disfrutarlos. lo que sí es que los devotos de todas parte de Chile, Argentina, Perú y Bolivia, llegan a su gruta para obsequiarle devociones y orarle deseos.
Desde pequeña, viviendo en Calama estuve escuchando el nombre de La Botitas Negras. el trabajo y corazón de mi abuelo paterno me hizo conocer a mujeres que fueron prostitutas; su novia de aquella época que desde pequeña ha sido mi tía y tambien personas con las que trabajó cuando tuvo una cantina en el centro de la ciudad. por mi lado materno, la cotidianidad de un pueblo costero zona de sacrificio, siempre me estuvo mostrando amigas de la familia, que ejercían y que aún las puedes ver si de noche te paseas por las calles de Tocopilla. con esto, quiero decir lo familiarizada que estaba con el trabajo sexual y aunque, escuchaba sobre eso, la leyenda de La Botitas Negras me caló profundamente.
La Botitas Negras, concede deseos y milagros, tiene una gruta grande llena de cachibaches, cartas, fotos familiares, velas, mandas, promesas, petitorios, joyas, diplomas universitarios, placas doradas y plateadas, en un espacio central del cementerio general en Calama, donde descansa su cuerpo descuartizado. siempre lleno de flores coloridas, una mezcla de flores de plástico y naturales, con una foto de su cara en blanco y negro sacada antes de 1969, todo bien cuidado y limpio.
La ultima vez que fuí a su santuario, me arrodillé frente al barroquismo de sus pertenencias, agachando mi cabeza y por un largo silencio le imploré gratitud, abundancia y protección. ya han pasado 3 años desde ese día y puedo confirmar que nunca me ha abandonado. para cuando pueda entrar a los cementerios le iré a dejar algún regalito.
Irene del Carmen Iturra Saez, era el nombre asignado legal de La Botitas Negras, nacida en 1942 en concepción, voló rapidamente a Calama, donde ejerció su oficio de Prostituta. por lo leído y escuchado por ahí se sabía que era una de tarifa alta, por su belleza y que solo los mineros supervisores e ingenieros de chuquicamata podía acceder a ella, allí en el burdel lujoso de Doña Maria Centenario. Los periodicos burgueses de la época, contradicen versiones y junto con el poder judicial, se entrampan en mentiras, complicidades y encubrimiento. hasta hoy no se sabe realmente quienes fueron los asesinos ( esto no suena diferente a los casos en pleno siglo veintiuno). pero lo cierto es que fué encontrada en una carretera desde Chuquicamata a Tocopilla, a las faldas de la cuesta Montecristo, sin vida y descuartizada, solo una de sus prendas portaba y eran sus botitas negras. esto pasó el 8 de agosto de milnuevesesetantaynueve a sus 27 años.
La Botitas Negras fué secuestrada, torturada, violada, mutilada y asesinada, no solo en manos de sus asesinos, si no que tambien por toda esta realidad sistemática y violenta del heteropatriarcalcapitalista .
Estuve buscando en la internet, todo lo que sale sobre ella y en algun blog, encontré un estracto de una de las miles de cartas que le han llegado desde su asesinato:
"Botita Negra, tu que eres la solución de mi vida, la razon que me mantiene en pie para poder estar viva. Por Favor Madre Mia De mi Corazon, Te pido que me ayudes a cumplir Unos de mis deseos más queridos Y deceados en mi vida..."
Su gruta en el cementerio se ha incendiado varias veces, creo que en 2004 fué la última vez, por lo que la han cambiado de lugar tres veces en el cementerio de Calama. la gente se pregunta si ha sido incendiada por gente, o por las velas y sus cachibaches inflamables, o si esque ella misma se ha llevado todos sus regalos a la muerte para disfrutarlos. lo que sí es que los devotos de todas parte de Chile, Argentina, Perú y Bolivia, llegan a su gruta para obsequiarle devociones y orarle deseos.
Botitas Negras
hoy arrodillada frente a ti
te suplico la gratitud y gracia
para soportar esta miseria llamada vida.
ruego desde el fondo de mi cuerpo
ser merecedora de tu bendición.
que el conjuro de este reso
llegue a tu corazón de puta
y acompañes mis noches,
y me protejas de los males
que me acechan desde hace un tiempo.
Botitas Negras,
esta plegaria trae consigo,
un amor inmesurable,
incapaz de sentir por alguien más.
todo este largo silencio te pertenece
y es una ofrenda,
para tí,
mi amada,
y preciosa,
y preciosa,

Comentarios