Entradas

Delirios del bolero.

Hortencia cabalgada fuerte sobre un pene gordo y pequeño, sobre una cama dentro de un motel barato. con carita de asesina observa a su cliente que no ha podido mirarla a los ojos. A ella solo le excita el dinero que ya le han pagado, ese que aguarda dentro de la cartera de la abundancia junto a los condones, el celular, el lubricante, el carnet y un cuchillo. Tan grandota aplasta los muslos blancos con su culo moreno y con tanta destreza para el sube y baja no le da respiro alguno; calcula perfecta la punta de la roca húmeda para que no se saliese de su cavidad, nunca, jamas. Y tan grandota se agarra de los hombros ajenos; sus senos bailan por encima del rostro ya sin nombre. -Quiero matarte. no dejaba de repetir. Y cabalga mas fuerte, sin dar tregua. Sin dar tregua, sin dar tregua. -Voy a matarte. gritaba dentro de su mente. De un impulso agarra la cartera que dejò al alcance de sus largos brazos, empuña el cuchillo y abre con destreza de cirujana el cuello sin papada del suj...

Departamento 156

Me llama luego de su trabajo, siempre con un hola seco y corto. sea donde esté, me aparto del ruido y de los oídos ajenos para hablar con mayor seguridad. -hola mi vida, estuve pensando en tí. -hoy a las 8:30, ¿puedes? Pienso en el tiempo que me demoro haciéndome el lavado, pegarme las pestañas, maquillar esta arrugada cara, vestirme elegante; este es de los viejos que traen regalos, esos que son tan políticamente correctos, que llevan su traje elegante, una foto de su familia ejemplar, con la parejita de niñes que han venido a salvar el divorcio y  con los zapatos tan lustrados que llenan de una luz exitosa su caminar. -Si amor, soy toda tuya, ¿vienes por mi? -te mando al chofer. -bueno, nos vemos en tu casa. me cuelga. termino de tomarme la sopa de cochayuyo aún caliente y salgo disparade a la ducha, salto a la pieza, me contorneo la base apuradisima, me pongo el mejor colales, las pantis sin ningún punto corrido, mi vestido de terciopelo negro, aros de ...

La Botitas Negras.

Imagen
Pensé en escribir esto como una investigación periodística o algo así medio formal. pero creo  que no es mi estilo y  que bueno, en realidad, le daría una frialdad generada por un discurso de otredad, que la tecnocracia y por que no decirlo,el  estractivismo informativo provocan. todo eso me da asco. Desde pequeña, viviendo en Calama estuve escuchando el nombre de La Botitas Negras. el trabajo y corazón de mi abuelo paterno me hizo conocer a mujeres que fueron prostitutas; su novia de aquella época que desde pequeña ha sido mi tía y tambien personas con las que trabajó cuando tuvo una cantina en el centro de la ciudad. por mi lado materno, la cotidianidad de un pueblo costero zona de sacrificio, siempre me estuvo mostrando amigas de la familia, que ejercían y que aún las puedes ver si de noche te paseas por las calles de Tocopilla. con esto, quiero decir lo familiarizada que estaba con el trabajo sexual y aunque, escuchaba sobre eso, la leyenda de La Botitas Negras me c...

I

El primero. estaba nerviosa, ya me había decidido por fin no dejar plantado a los sujetos que me hablaban, él me había mandado su foto, mostrandome su cara en vez de su miembro y se veía tierno, accedí a comprometerme. me duché con un tarro y algunas hojas de ruda, me paré  dentro de él; para que con el vapor del agua con sarro de hervidor, junto a la suerte de la planta, envolviesen y se me impregnase por todo el cuerpo anubado. me puse pantys y unas bragas de encaje, me puse la falda negra preferida, una camisa semitransparente, con un lindo corpiño negro, todo siempre negro , le pedí la cartera de a abundancia una amiga (aún no tenía mi propia cartera de la abundancia) , sobre las telas cortas que cubren sensualmente mi cuerpo,termino montando un abrigo de piel sintética sobre mis hombros, dejando para leer un prologo sensual, de largas piernas y lindos tacos .me lavo los dientes media hora antes de salir, espero ansiosa, tabaco tras tabaco me llega su mens...