Departamento 156


Me llama luego de su trabajo, siempre con un hola seco y corto. sea donde esté, me aparto del ruido y de los oídos ajenos para hablar con mayor seguridad.
-hola mi vida, estuve pensando en tí.
-hoy a las 8:30, ¿puedes?
Pienso en el tiempo que me demoro haciéndome el lavado, pegarme las pestañas, maquillar esta arrugada cara, vestirme elegante; este es de los viejos que traen regalos, esos que son tan políticamente correctos, que llevan su traje elegante, una foto de su familia ejemplar, con la parejita de niñes que han venido a salvar el divorcio y  con los zapatos tan lustrados que llenan de una luz exitosa su caminar.
-Si amor, soy toda tuya, ¿vienes por mi?
-te mando al chofer.
-bueno, nos vemos en tu casa.
me cuelga.
termino de tomarme la sopa de cochayuyo aún caliente y salgo disparade a la ducha, salto a la pieza, me contorneo la base apuradisima, me pongo el mejor colales, las pantis sin ningún punto corrido, mi vestido de terciopelo negro, aros de perla; pero de perla cultivada verdadera, heredada por mi tataraabuela de generación en generación, no como esas todas de plásticos que ocupan las universitarias rubias hijitas de papito. y bueno yo también soy unx hijite de papito, pero a diferencia de ellos, nuestro lazo no sanguíneo permite un incesto no fantasioso.
a las 8:29 me llega un mensaje de texto “Jaime llegó”.
agarro mi abrigo de pelo sintético y la cartera de la abundancia, salgo.
Solo tuve que saludar al recepcionista para subir hasta el quinceavo piso,tomar el ascensor, refinar los últimos detalles frente al espejo cuerpo completo y respirar hondo para tocar la puerta.
Observo y esta entremedio abierta, no me había dejado nunca la puerta abierta, no le gusta mantener sorpresas ni dejar algo sin controlar,como buen caballero de negocios es pragmático y ordenado. pregunto antes de intentar mover la robusta puerta, acerco mi cara a la fría y brillante madera barnizada. vuelvo a llamarlo por su falso nombre, escucho un llanto a lo lejos, meto el cuerpo pisando firme el suelo porselanico de su gris living con mi taco aguja de un negro charol.
-Ayúdame.
puedo vislumbrar de donde viene su gruesa voz y corro hacia el baño de la habitación matrimonial, está cerrada y con él adentro sollozando como un bebé;
- Amor ya llegue, necesito verte, ábrame la puerta por favor, yo puedo ayudarlo, sabes que si.
Le pregunto si recuerda que soy toda suya, que puedo hacer lo que sea para satisfacerlo, para que se sienta mejor, pero que debía estar con él, poder abrazarlo y besarle.
suena el pestillo de la puerta.
Mi nombre falso sale de su boca,mientras chorrea mocos y saliva, sentado en la orilla de la tina,me mira encandecido por la belleza que ha venido a salvarlo, pero no ha podido dejar de llorar, y baja la mirada,  mostrándome sus pocos cabellos perfectamente canosos, se agarra la cara con las manos y grita,grita fuerte y su grito golpea la sangre que está derramada sobre el suelo de mármol blanco.
-¿por que lo haces? le pregunto casi que por inercia y me guardo el bisturí con el mango aún tibio entre la pierna derecha y las ligas, por debajo del vestido.
-lo hice mal, todo lo hago mal, esta vida me tiende trampas y tan estúpido he caído en ellas, ya no quiero, estoy cansado, no puedo.
me acerco sensual, entiernecida, no es la primera vez que veo a un hombre rico llorando.
- Solo la muerte es lo único que no podríamos solucionar, y estoy acá contigo, papa me harías muy triste si mueres, tu sabes que tu y yo podemos salir juntos de todo esto. ha cesado su llanto inquieto.
noto entre la cremallera de su pantalón azul a la medida, un bulto medio manchado, medio erecto. me mira inquieto. me desea.
me agacho manchando las pantis con su esparcida sangre , quedo frente a sus rodillas. no deja de seguirme con sus pupilas nubladas.
-lo recuerdas papa?, solo falta un par de meses para irnos de este país de mierda, para irnos al caribe como tanto lo has soñado, lo recuerdas?, si hasta me has comprado los trajes de baños con aplicaciones de plata que tanta gracia te hacen, ya casi queda poco, papa necesito que aguantes un poco mas, yo se que anhelas ver mi cuerpo moreno eclipsado por el sol del trópico. 
esboza rastros de mi nombre y vuelve a llorar,entrometo mi cuerpo entre sus piernas abiertas y  rápidamente cruzo mis brazos por entre sus caderas, juntando mi cara con su pecho y mis pechos con su cremallera.
queda con sus manos en mi espalda baja, con su cara respirando al costado de mi pelo. lo abrazo, lo abrazo firme, me agarro de su espalda, lo vuelvo abrazar, beso su camisa, escucho unos momentos su llanto que empieza a volverse mas lento, puede respirar mas hondo, correcto y moderado, esta volviendo a tener el control.
- Papa, ¿puedes sentir mi corazón?,¿sientes lo tibio que esta?, esta latiendo fuerte, es por ti.


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